Gambas jumbo y camarones de temporada,
se los di a mi perro y el problema fue la cáscara.
Últimamente, en la tele no paran de salir por todas partes
programas de mukbang diciendo que es temporada de gambas jumbo y camarones,
y como a mí me encantan las gambas a la parrilla, la verdad es que no pude resistirme.
Así que salí corriendo al mercado otra vez, compré camarones y los cociné al vapor.
En cuanto Sawol olió el aroma, ya no hubo manera de sacarla de la cocina.
Entonces me puse a pensar si los perros pueden comer camarón.
Ahora que también se ven tantas gambas jumbo de temporada,
me entró la duda de si para los perros también son aptas,
y sobre todo hasta qué punto se puede dar:
cáscara, cabeza, cola… la verdad, es más confuso de lo que parece.

Nutrientes que puede aportar el camarón a los perros
El camarón y la gamba jumbo son ingredientes que los perros sí pueden comer.
Eso sí, con una condición muy clara:
dar solo una pequeña cantidad de la carne, bien cocida y sin condimentos.
El camarón es un alimento con proteína,
y además aporta vitamina B12, fósforo
y otros nutrientes.

También tiene un contenido relativamente bajo en grasa y calorías,
así que
puede darse en pequeñas porciones como premio sin tanta preocupación.
Aun así, por muy nutritivo que sea,
no es un alimento que haya que ofrecer a propósito sí o sí.
Si tu perro ya come un pienso equilibrado
el camarón para perros debería quedarse más bien
como un capricho ocasional.
Por qué con la gamba jumbo también conviene dar solo la carne
Que sea gamba jumbo no cambia demasiado la forma de ofrecerla.
En el caso de las gambas jumbo para perros, también hay que cocinarlas bien y retirar cabeza, cáscara
y cola, dejando únicamente la carne.
Yo al principio pensé que quizá la cáscara
no sería tan mala si la masticaba.
Pero la cáscara del camarón es dura
y puede ser difícil de digerir.
Sobre todo la cola y la cabeza tienen partes puntiagudas
y rígidas que pueden molestar la boca, la garganta
o incluso el sistema digestivo.
Si además se trata de un perro pequeño, como Sawol,
hasta un trozo grande de carne de camarón conviene cortarlo
en bocados pequeños para dárselo con tranquilidad.

La cabeza y la cáscara se endurecen aún más al cocinarlas
Cuando llegan las gambas jumbo de temporada, hay mucha gente a la que le encanta
comerse la cabeza bien crujiente.
Pero dar al perro exactamente lo mismo que comemos nosotros
ya es otra historia.
La cáscara o la cabeza del camarón para perros, una vez cocidas,
siguen teniendo partes duras,
así que al tragarlas pueden quedarse atascadas en la garganta o irritar el tracto digestivo.
Y si se traga un trozo grande entero, además puede costarle digerirlo.
Por eso, aunque dé pena desperdiciarlo,
la porción del perro debería ir siempre sin cabeza, sin cola
y sin cáscara: solo la carne tierna.
Esa parte sí conviene tenerla muy en cuenta.

Por qué la carne bien cocida es más segura que el camarón crudo
Si vas a dar gamba jumbo o camarón a tu perro,
es mucho más seguro ofrecerlo completamente cocido
que crudo.
El marisco sin cocinar puede estar expuesto a bacterias
y otros riesgos.
Con el camarón congelado pasa lo mismo.
Que haya estado congelado no significa que se pueda dar directamente;
primero hay que descongelarlo y cocinarlo bien.
Tampoco debe llevar sal, mantequilla
ni condimentos como ajo.
Por eso, incluso los camarones guisados que yo comí
no se solucionaban simplemente sacando la carne para dársela.
Como ya tenían condimento, lo correcto era que Sawol no los comiera.

Si es la primera vez, ojo con las alergias
Como el camarón es un crustáceo, si tu perro nunca lo ha probado
lo mejor es empezar con una cantidad mínima.
En vez de darle varias piezas desde el principio porque parece que le gusta,
conviene ofrecer un trocito pequeño y observar cómo reacciona.
Si después de dar camarón al perro aparecen vómitos o diarrea,
picazón o algún problema en la piel,
lo mejor es no volver a dárselo.
Y si notas una reacción fuerte, como dificultad para respirar
o hinchazón en la cara, hace falta ir rápido al veterinario
para que lo revisen.
Sobre todo si tu perro ya suele ser sensible a ciertos alimentos,
cualquier ingrediente nuevo hay que introducirlo todavía con más calma.

Más importante que cuántas piezas: la cantidad total de premios al día
Yo también tenía curiosidad por saber cuántos camarones se le pueden dar.
Pero como el tamaño varía muchísimo, no es tan fácil decir simplemente un camarón para perros pequeños
o tres para perros grandes.
En el caso de gambas jumbo para perros, que son bastante grandes,
la carne de una sola pieza ya puede ser
una cantidad considerable para un perro pequeño.
Por eso, lo más práctico es que todos los premios del día
se mantengan dentro del 10 % de las calorías diarias,
y contar también ahí el camarón.

Cuando ves gambas jumbo de temporada, enseguida dan ganas de compartirlas,
pero con el camarón para perros me di cuenta de que importa menos qué marisco das
y mucho más cómo lo preparas antes de ofrecérselo.
Basta con evitar darlo entero con cáscara
y ofrecer solo un poco de carne cocida.
Con recordar eso, ya puedes compartirlo con mucha más tranquilidad.